Seis sombreros para pensar...en la situación política
Edward de Bono es un gurú de la creatividad y autor del término “pensamiento lateral”. Una de sus técnicas más famosas es la de “6 sombreros para pensar”, que permite abordar un problema desde diferentes puntos de vista. Son seis sombreros, imaginarios por supuesto, cada uno de un color diferente. “Ponerse” cada sombrero significa adoptar un rol específico con el objetivo de solucionar el problema en cuestión:
Sombrero blanco: actuar objetivamente.
Sombrero negro: destacar las desventajas, carencias o factores negativos.
Sombrero verde: adoptar el papel de la creatividad.
Sombrero amarillo: ejercer una actitud optimista.
Sombrero azul: actuar como coordinador.
Sombrero rojo: actuar emocionalmente.
¿Y si aplicamos esta técnica a los diferentes agentes que participan en la política de nuestro país?. Igual antes es necesario un mini-resumen: ausencia de consenso entre el PP y el resto del arco parlamentario –español y vasco–, convocatoria de manifestación contra la política antiterrorista del Gobierno, reaparición pública de la extrema derecha, ampliación de la querella al Lehendakari por hablar con Batasuna (López también tiene que ir desfilando para el TSJPV), intoxicación por parte de los medios de comunicación….
Está claro que el sombrero blanco no lo lleva ni Blas.
El sombrero negro, llevado al extremo negativo, el PP.
El sombrero verde: uhmmmm ¿las diferentes iniciativas ciudadanas?.
El sombrero amarillo lo llevaría, para mí, el Gobierno Vasco, Aralar y parte del PSOE-PSE.
El sombrero azul: el Gobierno de Zapatero.
El sombrero rojo lo reservo para mí, el de los sentimientos….que está entre el ataque de risa floja y la llorera desesperada…
¿tú te pones algún sombrero?


2 Comments:
Me gustaría ponerme el sombrero amarillo escuchando atentamente a quien porte el sombrero negro para estar atento a los peligros y apoyando con fuerza al genio del sombrero verde, imprescindible en este tiempo que nos ha tocado vivir. A veces me pongo el sombrero blanco pero es imposible negar que es el que más fácil se nos cae de la cabeza, aunque sea sin querer, son muchos los vientos que se lo ponen fácil para escapar.
Me gustaría hacer todo esto desde el convencimiento del eterno sombrero rojo que llevo grapado a mi frente.
Hola Oskar,
me pongo contigo el sombrero amarillo, esperemos que el sombrero verde lo lleven los que nos gobiernan, o los que les asesoran, y los medios de comunicación se pongan, de una vez, el sombrero blanco y dejen de confundir a la gente.
Un abrazo
Publicar un comentario
<< Home