Pensaba ir a la manifestación que, ya hoy, se celebra en Bilbao en contra de las encarcelaciones del sumario 18/98. Pensaba ir para mostrar, una vez más, mi apoyo a las personas detenidas.
Pensaba hacer el recorrido…como cuando he ido a las manifestaciones que pedían el reagrupamiento de los presos en cárceles vascas; denunciaban el cierre de Egin o la encarcelación de la Mesa Nacional…
Pero no iré a esta manifestación, a pesar de que estoy convencida de la inocencia de gran parte de los detenidos; no iré porque no quiero compartir recorrido con personas que, seguramente, no condenarán el asesinato de Raúl Centeno (por cierto, de vergüenza
la editorial de GARA) y que siguen acusando al resto de partidos de desarrollar “estrategias de guerra para destruir Euskal Herria”.
Aquí la única que destruye Euskal Herria es ETA. Y no sé si la gente de la izquierda abertzale -y me refiero a personas de base: simpatizantes, familiares de presos…- serán alguna vez conscientes de que están siendo utilizados. No sé si alguna vez abrirán los ojos y se darán cuenta de que ETA no ama a este País, no busca su libertad, no le importa la situación del euskera…Espero que lo hagan, o acabarán marginados porque esta sociedad les dará la espalda.