txanogorritxu

“Demócrata, en definitiva, es aquel que admite que el adversario puede tener razón, que le permite por consiguiente, expresarse y acepta reflexionar sobre sus argumentos.” Albert Camus

miércoles, abril 25, 2007

The Whole of the Moon

Hay una canción ochentera que, como muchas de la época, es una horterada en toda regla…creo que es la única canción que conozco del grupo…pero la letra es genial…y la música también, qué coño!!!

The Whole of the Moon (estooooo sigo sin saber subir música.....)


(Jose Manuel ha tenido el detalle de enseñarme cómo subir música, y aunque sea otra versión, merece la pena escucharla)

I was grounded
While you filled the skies
I was dumbfounded by truths
You cut through lies
I saw the crescent
You saw the whole of the moon!

I spoke about wings
You just flew
I wondered, I guessed, and I tried
You just knew
I sighed
But you swooned
I saw the crescent
You saw the whole of the moon!
The whole of the moon!


P.D: Mira, un post que no habla de política (aunque con la llegada de las elecciones no sé si voy a poder contenerme...)

martes, abril 17, 2007

Deslegitimación social de la violencia

Innerarity escribía “si dentro de un tiempo, al explicar a nuestros hijos lo que ha pasado en el País Vasco durante estos años, tuvieran dificultades para entender que aquí se mató por ideas políticas, que hubo asesinatos, torturas y estrategias deliberadas de imposición y exclusión, si aquello les resultara literalmente algo increíble, eso significaría que las cosas han ido bien, que se ha asentado en nuestra sociedad el principio de que ningún proyecto político justifica el asesinato de personas inocentes. Una sociedad no supera la violencia ni mediante el olvido ni mediante la memoria, sino cuando la violencia se le ha vuelto literalmente incomprensible”.

Es decir, la deslegitimación social de la violencia (aunque, como señalaba Weber, existiría la violencia física legítima que ejerce el Estado…que es un tema que da para otro post).

El próximo acto institucional en homenaje a las víctimas y las más que previsibles ausencias (PP, AVT, Fundación Fernando Buesa, etc.), me deja la sensación de que no sabemos muy bien cómo afrontar este tema. Me parece que en muchas ocasiones el apoyo se ha limitado a una ayuda económica y ha faltado mucho respaldo moral. Quizás nos quedamos en la caridad y en el recuerdo, cuando lo que tiene que haber es reconocimiento y justicia.

También es verdad que la politización que en muchas ocasiones se ha hecho de las víctimas (“mis muertos, tus muertos”), y el excesivo protagonismo que, para mí, se le está otorgando a la AVT en la vida política no ayuda mucho en este sentido.

La situación actual quizás nos impide empezar a pensar en cómo afrontar este tema, pero si algún día ETA decide abandonar las armas y en este país se puede empezar a salir de esta paranoia y construir un verdadero proceso de paz, llegará el momento en el que se excarcelarán presos y me parece que, si no se hace previamente un trabajo pedagógico, estaremos ante uno de los momentos más difíciles de gestionar (el antecedente del caso De Juana nos puede dar algunas pistas): cómo afrontar el futuro, sin olvidar el pasado, pero sin dejar que éste nos impida avanzar en busca de la reconciliación.

Aunque pedir esto a un país que aún no ha sabido hacer justicia con las víctimas del franquismo…

martes, abril 10, 2007

Experimentos sociológicos

El Washington Post ha tenido una idea brillante, ha hecho que Joshua Bell, un violinista de reconocido prestigio, tocase de forma anónima en una estación muy concurrida del Metro de Washington. Un buen experimento sociológico ¿verdad?. Pues bien, tras casi una hora en la que interpretó unas cuantas obras clásicas, únicamente recaudó 24 euros, y lo que es más grave, sólo se pararon a escucharle dos personas: un niño y un funcionario. El resto de la gente, cientos de personas, simplemente pasaba, sin escucharle y mucho menos sin pararse.

¿Serían las prisas?, ¿o es que la gente sólo aprecia las cosas cuando hay que pagarlas?.

Esto me ha hecho recordar una situación que presencié hace tiempo en el Metro de Bilbao. Primera hora de la mañana de un día laborable, entro al vagón y se notaba una especie de “tensión en el ambiente”, me siento y de repente oigo en los asientos de al lado “Hola, Buenos días!!! ¿a dónde vas?”, era una chica con síndrome de down que saludaba de forma muy simpática a la gente que se sentaba enfrente.

¿Os podéis creer que nadie le dijo nada? Incluso había gente que miraba para otro lado, como si así la chica en cuestión fuera a desaparecer… ¿tan difícil era decirle “hola, buenos días, voy a trabajar”?.

Yo creo que lo que se sale de los patrones de actuación “normales”, de la rutina, nos asusta y no sabemos reaccionar, así que hacemos la idiotez de mirar para otro lado como si la situación realmente no existiese… iba a decir curioso, pero no… yo creo que es triste.