Órdago a la grande
A veces no hace falta que nadie venga a ensuciar tu casa que tú mismo te la embarras solito.
En su reciente conferencia, al Diputado General le fallan las formas (comparar la duración del tripartito con la de un entrenador de fútbol, con un yogurt…) pero no parte del fondo. Yo, por ejemplo, tengo la sensación de que Gobierno Vasco va por un lado y los tres partidos que lo conforman por otro (ejemplo claro: las recientes mociones de censura en Ayuntamientos vascos).
Algunos párrafos de su ponencia son patéticos, pero otros creo que son bastante acertados y similares, pero con menor nivel, a los que pronunciaba Imaz:
“Lizarra fracasó. La unidad y la acumulación de fuerzas nacionalistas fue un estrepitoso fracaso porque se cometió el error de no contar con la enfermedad grave que sigue padeciendo la sociedad vasca. La verdad es que nos engañaron y que ni compartíamos entonces ni compartimos ahora con ellos ni medios ni fines.”
“Este País necesita y nos exige un acuerdo que desbloquee los desencuentros actuales. Este País necesita y nos exige un nuevo acuerdo entre vascos que permita superar el conflicto político que sigue hoy vigente. Un acuerdo entre vascos que nos permita convivir, compartir diagnósticos, sin imposiciones por parte de nadie.”
El error de José Luis Bilbao: dar carnaza a los medios de comunicación. Y enviar ese regalazo mediático al PSE (López ni se lo cree); además de otorgar a ese partido unas capacidades de gobierno y de gestión que yo dudo que tengan.
El error del Gobierno Vasco a la hora de presentar la hoja de ruta (y no de Ibarretxe, como repiten algunos): no detallarla y dar todo el poder a Zapatero. Ahora el Presidente del Gobierno Español sólo tiene que esperar, dando largas, hasta ver qué resultados salen de las elecciones autonómicas vascas. Es lo que pasa cuando dejas la pelota en su tejado y no decides trabajar sobre esa propuesta en el Parlamento Vasco.
El error del PNV: si se decidió finalmente que la consulta era un compromiso de Gobierno, el partido y todos sus dirigentes tendrían que haberla apoyado claramente, sin fisuras. Parece que siempre que en este País esta a punto de producirse un cambio en el “marco” (Ley de Territorios Históricos y Consulta) los dirigentes del partido optan por “echar” al Lehendakari de turno. ¿País o poder?
Bilbao habla explícitamente de formar un gobierno PSE-PNV como expresión de transversalidad. Habrá que recordarle que en el tiempo que el PSE estuvo con funciones de gobierno (¿tres legislaturas?), sólo se transfirió la competencia de Sanidad.

